
ESTUDIO
Todo empieza por mirar. Con intención. Mirar hasta que se vuelva claro qué está realmente en juego y dónde puede esconderse el error.
Ordenamos la complejidad: definimos criterios desde el inicio, los validamos y sostenemos el proceso para que las decisiones importantes no se diluyan a mitad de camino.
Equivocarse es costoso. Nuestro trabajo empieza ahí: antes de que el error tenga forma.
MÉTODO
Cada proyecto comienza con un análisis preciso del conjunto: contexto, condiciones, programa, restricciones y variables críticas. A eso sumamos los objetivos del cliente y la mirada del estudio, hasta encontrar el criterio que estructura todo lo demás.
Trabajamos en todas las escalas simultáneamente: del detalle al territorio extendido, y también en dirección inversa, de la ciudad al individuo. No buscamos ideas, buscamos el problema real. Cada proyecto resuelve múltiples variables al mismo tiempo, espacial, económico, operativo, urbano, reorganizando relaciones existentes: el valor no proviene de sumar recursos, sino de reordenarlos.
Cada proyecto comienza con un análisis preciso del conjunto: contexto, condiciones, programa, restricciones y variables críticas. A eso sumamos los objetivos del cliente y la mirada del estudio, hasta encontrar el criterio que estructura todo lo demás.
Trabajamos en todas las escalas simultáneamente: del detalle al territorio extendido, y también en dirección inversa, de la ciudad al individuo. No buscamos ideas, buscamos el problema real. Cada proyecto resuelve múltiples variables al mismo tiempo, espacial, económico, operativo, urbano, reorganizando relaciones existentes: el valor no proviene de sumar recursos, sino de reordenarlos.
El proceso se apoya en modelos, simulaciones, pruebas y visualizaciones para verificar decisiones antes de que se conviertan en obra. Trabajamos con equipos multidisciplinarios e integramos consultores especializados desde las primeras definiciones. El cliente participa validando criterios, aportando información y tomando decisiones con claridad.
Cuando el análisis es riguroso y sostenido, la decisión deja de ser una preferencia y pasa a ser la que puede sostener el proyecto completo.
El proceso se apoya en modelos, simulaciones, pruebas y visualizaciones para verificar decisiones antes de que se conviertan en obra. Trabajamos con equipos multidisciplinarios e integramos consultores especializados desde las primeras definiciones. El cliente participa validando criterios, aportando información y tomando decisiones con claridad.
Cuando el análisis es riguroso y sostenido, la decisión deja de ser una preferencia y pasa a ser la que puede sostener el proyecto completo. En 2026, el taller proyectual de la FADU-UBA que aplica este enfoque obtuvo el primer premio del UIA Award for Innovation in Architectural Education entre más de 70 programas internacionales. La decisión correcta no solo evita errores: produce proyectos que valen más de lo que prometían..
todo lo demas
EXPERTISE
Trabajamos en arquitectura, diseño urbano y arquitectura del paisaje, en todas las escalas: del objeto al territorio. Desarrollamos proyectos para clientes públicos y privados, desde planes maestros y espacios públicos hasta edificios y viviendas, tanto en contextos urbanos como naturales.
En todas las escalas, el método es el mismo: encontrar la decisión que ordena el resto antes de proyectar una sola línea.
Masterplan, proyecto urbano, paisaje y espacio público. Organizamos restricciones, programa, normativa, movilidad y paisaje para construir estructuras que otros puedan operar y gestionar en el tiempo; desde planes territoriales hasta intervenciones puntuales sobre tejido existente.
Arquitectura residencial, institucional e infraestructuras. Priorizamos la claridad espacial: eliminamos lo prescindible, llevamos cada decisión hasta el detalle, y construimos proyectos que son precisos antes de ser singulares.
Arquitectura experimental e innovación.
Partimos de una pregunta sin respuesta convencional, verificamos con modelos y prototipos cuando hace falta, y resolvemos con precisión técnica para construir identidad sin artificio.
RECONOCIMIENTOS
El trabajo del estudio ha recibido reconocimientos en América, Europa y Asia, validando un método que prioriza rigor sobre volumen y decisiones correctas sobre preferencias formales. Los premios no definen la práctica, solo confirman que resolver el problema correcto antes de proyectar genera resultados que se sostienen en el tiempo.
PUBLICACIONES
En libros y en los medios
Textos autorales
HISTORIA
Formación del criterio
El método del estudio comenzó a consolidarse antes de su formalización, en contextos donde reformular el problema cambiaba el resultado.
En 1998, una propuesta para la Fundación Mies van der Rohe en Barcelona estableció una decisión que definiría el método: no interferir con la relación entre el pabellón y el visitante. El edificio nuevo se excavó en la montaña para desaparecer del campo visual desde la plaza. La operación correcta no era presencia sino ausencia estratégica.
En 2001, una vivienda donde la cocina se movía como un corazón obtuvo medalla de plata en un concurso internacional organizado por Hanssem en Corea, compitiendo contra más de 500 participantes de las principales escuelas de arquitectura del mundo.
El método del estudio comenzó a consolidarse antes de su formalización, en contextos donde reformular el problema cambiaba el resultado.
En 1998, una propuesta para la Fundación Mies van der Rohe en Barcelona estableció una decisión que definiría el método: no interferir con la relación entre el pabellón y el visitante. El edificio nuevo se excavó en la montaña para desaparecer del campo visual desde la plaza. La operación correcta no era presencia sino ausencia estratégica.
En 2001, una vivienda donde la cocina se movía como un corazón obtuvo medalla de plata en un concurso internacional organizado por Hanssem en Corea, compitiendo contra más de 500 participantes de las principales escuelas de arquitectura del mundo.
En 2002, una estación multimodal para La Plata reformuló completamente el programa del concurso. El jurado dijo que la propuesta era “para Tokio en 2050” y la descartó. El equipo sostuvo el enfoque: si el programa estaba mal planteado, había que cambiarlo antes de decidir la forma.
Meses después, la propuesta fue invitada a la Bienal de Holanda y seleccionada entre un grupo reducido de proyectos para una presentación ante la reina Beatrix. Al volver, quienes habían cuestionado el enfoque no volvieron a hacerlo.
De esa fricción quedó un filtro que sigue vigente: el estudio trabaja mejor con clientes dispuestos a revisar el problema y sus supuestos antes de cerrar una solución.
En 2002, una estación multimodal para La Plata reformuló completamente el programa del concurso. El jurado dijo que la propuesta era “para Tokio en 2050” y la descartó. El equipo sostuvo el enfoque: si el programa estaba mal planteado, había que cambiarlo antes de decidir la forma.
Meses después, la propuesta fue invitada a la Bienal de Holanda y seleccionada entre un grupo reducido de proyectos para una presentación ante la reina Beatrix. A partir de ahí, el método dejó de ser cuestionado.
De esa fricción quedó un filtro que sigue vigente: el estudio trabaja mejor con clientes dispuestos a revisar el problema y sus supuestos antes de cerrar una solución.
Tensión
En 2007 se formalizó el estudio como NOA (Najmias Oficina de Arquitectura). Durante diez años convivieron dos lógicas: cuando un encargo permitía replantear el problema, el estudio lo hacía; cuando no, adaptaba la propuesta para cumplir expectativas. La lógica dominante fue el volumen: el estudio llegó a tomar 15 proyectos al año. Eso diluyó el criterio.
En paralelo, algunos proyectos sostuvieron una línea de investigación estable: cómo diseñar sin monopolizar lo valioso del entorno.
Entre 2013 y años posteriores, una serie de casas en Brasil (BLNDR, 2V y GRNT) trabajó sobre terrenos en pendiente y vistas privilegiadas al mar. En un contexto donde la construcción tiende a ganar altura y bloquear el horizonte, los proyectos buscaron lo contrario: organizar la casa para compartir la vista y recuperar la línea del horizonte también para quienes pasan por la calle. No fue un gesto formal: fue la condición que hizo posible que cada casa ganara el horizonte sin competir por él. En 2008, Tribal, un hotel en la Riviera Maya, pedía “resistencia a huracanes”. La propuesta invirtió el enfoque: un edificio que se desarma y se retira. El proyecto no se construyó, pero dejó una regla operativa: el problema no siempre coincide con el encargo.
El terremoto que devastó la costa chilena en febrero de 2010 obligó a una pregunta concreta: si el Estado iba a subsidiar la reconstrucción, ¿quién definía qué se reconstruía y cómo?
En 2007 se formalizó el estudio como NOA (Najmias Oficina de Arquitectura). Durante diez años convivieron dos lógicas: cuando un encargo permitía replantear el problema, el estudio lo hacía; cuando no, adaptaba la propuesta para cumplir expectativas. La lógica dominante fue el volumen: el estudio llegó a tomar 15 proyectos al año. Eso diluyó el criterio.
En paralelo, algunos proyectos sostuvieron una línea de investigación estable: cómo diseñar sin monopolizar lo valioso del entorno.
Entre 2013 y años posteriores, una serie de casas en Brasil (BLNDR, 2V y GRNT) trabajó sobre terrenos en pendiente y vistas privilegiadas al mar. En un contexto donde la construcción tiende a ganar altura y bloquear el horizonte, los proyectos buscaron lo contrario: organizar la casa para compartir la vista y recuperar la línea del horizonte también para quienes pasan por la calle. No fue un gesto formal: fue la condición que hizo posible que cada casa ganara el horizonte sin competir por él. En 2008, Tribal, un hotel en la Riviera Maya, pedía “resistencia a huracanes”. La propuesta invirtió el enfoque: un edificio que se desarma y se retira. El proyecto no se construyó, pero dejó una regla operativa: el problema no siempre coincide con el brief.
En 2017, el concurso de Colegiales pedía un parque lineal y viviendas en un terreno angosto. La solución directa era alinear edificios largos paralelos a las vías, dejando poco espacio público. La propuesta cambió el marco: edificios perpendiculares que minimizaban pisada y generaban parques encadenados. Eso permitió entregar 75% de espacio público en lugar del 65% pedido, con la misma construcción.
Entre esos años, reformas de departamentos con presupuestos ajustados exigieron precisión: con la misma planta, sumar un ambiente completo reorganizando circulaciones y eliminando metros improductivos.
Esa pregunta derivó en ONE Change — Office for Natural Emergencies, un consorcio fundado con otros dos estudios argentinos para trabajar sobre resiliencia urbana y arquitectónica en zonas de riesgo. No era exportar proyectos: era aplicar el método a escala de política pública. Donde había habido una fábrica podía haber un parque. Donde el Estado iba a gastar en reconstrucción podía redirigir esa inversión hacia una matriz urbana más inteligente. El consorcio fue seleccionado por SUP Chile en su primera convocatoria a fines de 2010, se instaló en Santiago en 2011 y cerró en 2012. Una catástrofe, en el fondo, es también un encargo mal planteado.
En 2017, el concurso de Colegiales pedía un parque lineal y viviendas en un terreno angosto. La solución directa era alinear edificios largos paralelos a las vías, dejando poco espacio público. La propuesta cambió el marco: edificios perpendiculares que minimizaban pisada y generaban parques encadenados. Eso permitió entregar 78% de espacio público en lugar del 65% pedido, con la misma construcción.
Entre esos años, reformas de departamentos con presupuestos ajustados exigieron precisión: con la misma planta, sumar un ambiente completo reorganizando circulaciones y eliminando metros improductivos.
Quiebre
Colegiales convirtió un principio en resultado: reformular la pregunta podía ganar y podía sostenerse en el tiempo.
El masterplan ganador protegió el vacío como decisión principal. El dato es simple y verificable: con la misma construcción, el proyecto entregó 78% de espacio público
Colegiales convirtió un principio en resultado: reformular la pregunta podía ganar y podía sostenerse en el tiempo.
El masterplan ganador protegió el vacío como decisión principal. El dato es simple y verificable: con la misma construcción, el proyecto entregó 75% de espacio público donde las bases pedían 65%. En un predio que funcionaba como fractura, esa diferencia no fue retórica: hizo posible que el parque existiera como pieza urbana continua y utilizable, y no como un residuo entre edificios.
donde las bases pedían 65%. En un predio que funcionaba como fractura, esa diferencia no fue retórica: hizo posible que el parque existiera como pieza urbana continua y utilizable, y no como un residuo entre edificios.
Foco
El estudio pasó de tomar 15 proyectos al año a tomar 5. No por capacidad, sino por criterio: prioriza encargos donde el cliente necesita pensar el problema y validar decisiones bien fundamentadas, no ejecutar una decisión ya fijada.
Ese método tiene nombre: reorganización sistémica. En TES (La Plata, 2002), las bases pedían compatibilizar trenes, buses y patrimonio. La decisión fue eliminar el cruce entre pasajeros y vehículos por diseño: los pasajeros circulan por encima de la playa de maniobras sin tocar el nivel operativo. Sin cruce, caen los accidentes, los tiempos y los costos de seguros. En Tribal (2008), el encargo pedía resistencia a huracanes.
La respuesta fue un hotel que se desarma en seis horas y desaparece antes de que llegue la tormenta. La inversión no se pierde porque el hotel no está ahí para recibir el golpe: eso no es una decisión de diseño, es un modelo de negocio distinto.
En las casas brasileñas (BLNDR, 2V, GRNT, 2013–2018), organizar la vivienda para no bloquear el horizonte resolvió simultáneamente privacidad del cliente, valor urbano del barrio y relación con el paisaje sin agregar estructura.
OLIVERIO NAJMIAS
Oliverio Najmias es arquitecto por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y enseña en la FADU-UBA desde 1998. Actualmente es Profesor Titular de Introducción al Conocimiento Proyectual y Profesor Adjunto de Arquitectura 3. Recibió dos menciones al mérito académico de la UBA y en 2025 publicó Aprender a mirar (FADU Pública), donde sintetiza lo que enseña y ejerce: entrenar la mirada, cuestionar supuestos y sostener decisiones. En 2026, el taller proyectual que dirige en la FADU-UBA obtuvo el primer premio del UIA Award for Innovation in Architectural Education entre más de 70 programas internacionales. El jurado premió una hipótesis concreta: que entrenar la mirada, cuestionar supuestos y sostener decisiones es un método enseñable y transferible, no una condición del sector ni del presupuesto. El mismo que estructura cada proyecto del estudio.
Desde 2007 dirige Oliverio Najmias Arquitectos, con sede en Buenos Aires, una práctica multiescalar en arquitectura, urbanismo, diseño urbano y paisaje. Su trabajo parte de identificar qué problema es el real cuando todavía no es evidente, ordenar el campo de decisiones y recién entonces proyectar: un método para que el criterio no se diluya hasta la última decisión. No es una búsqueda de brillo; es una manera de evitar proyectos equivocados.
Oliverio Najmias es arquitecto por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y enseña en la FADU-UBA desde 1998. Actualmente es Profesor Titular de Introducción al Conocimiento Proyectual y Profesor Adjunto de Arquitectura 3. Recibió dos menciones al mérito académico de la UBA y en 2025 publicó Aprendiendo a mirar (FADU Pública), donde sintetiza lo que enseña y ejerce: entrenar la mirada, cuestionar supuestos y sostener decisiones.
Desde 2007 dirige Oliverio Najmias Arquitectos, con sede en Buenos Aires, una práctica multiescalar en arquitectura, urbanismo, diseño urbano y paisaje. Su trabajo parte de identificar qué problema es el real cuando todavía no es evidente, ordenar el campo de decisiones y recién entonces proyectar. No es una búsqueda de brillo; es una manera de evitar proyectos equivocados.
Co-dirigió talleres y programas académicos en la Universidad Federal de Río de Janeiro, la Pontificia Universidad Javeriana y la University of Johannesburg. Ha sido jurado en concursos internacionales en Estados Unidos, República Checa, Sudáfrica y Taiwán. En 2002 obtuvo su primer reconocimiento internacional con la Medalla de Plata del concurso Design Beyond East and West (Corea). Desde entonces su obra ha recibido numerosos premios, ha sido publicada en medios especializados y exhibida en muestras internacionales.